Posiblemente Orión sea una de las constelaciones más evidentes del cielo de invierno. Uno puede pasarse un tiempo hasta que consigue ver el delfín o la flecha, pero el enorme rectángulo con las tres estrellas en fila es muy fácil de reconocer.
Su historia lo relaciona con el escorpión, que Gea le envió por chulo. Se persiguen, pero no se alcanzan.
También hay quien dice que Ofiuco, pisa al escorpión para matarlo y que el cazador pueda renacer.
La imagen es del Atlas de Flamsted, que encontré en esta página.



