Las oscuras golondrinas. Y volvieron, Becquer no podía estar equivocado.
Han llegado tarde, de hecho me estaba empezando a preocupar, aunque no tanto como la Sra. Salamandra que estaba realmente preocupada y pensaba que les había pasado algo. El vecino de casa tiene otro nido y sus golondrinas llevan casi un mes en casa. Así que cuando el viernes vimos golondrinas volando por el patio y haciendo “tomas” en el nido nos alegramos mucho. Esa misma tarde colocamos un trozo de film de cocina en la puerta para que no llenen la entrada de mierda.
En un par de días han hecho una pequeña reforma, elevando un poco el borde del nido. Y ahora empezarán con la puesta de huevos y todo lo demás. Mientras la familia Salamandra se divertirá viendo las demostraciones de vuelo acrobático delante de casa, el cambio de velocidad por altura para frenar y aterrizar en el nido y en poco tiempo las cabezas de los pollos cuando se asomen a mirar.
El cuadro es de Zhongliang Jiang.



