Volverán…

Las oscuras golondrinas. Y volvieron, Becquer no podía estar equivocado.

Han llegado tarde, de hecho me estaba empezando a preocupar, aunque no tanto como la Sra. Salamandra que estaba realmente preocupada y pensaba que les había pasado algo. El vecino de casa tiene otro nido y sus golondrinas llevan casi un mes en casa. Así que cuando el viernes vimos golondrinas volando por el patio y haciendo “tomas” en el nido nos alegramos mucho. Esa misma tarde colocamos un trozo de film de cocina en la puerta para que no llenen la entrada de mierda.

En un par de días han hecho una pequeña reforma, elevando un poco el borde del nido. Y ahora empezarán con la puesta de huevos y todo lo demás. Mientras la familia Salamandra se divertirá viendo las demostraciones de vuelo acrobático delante de casa, el cambio de velocidad por altura para frenar y aterrizar en el nido y en poco tiempo las cabezas de los pollos cuando se asomen a mirar.

El cuadro es de Zhongliang Jiang.

Tradiciones

Las tradiciones son. A veces tienen poco o ningún sentido si no perteneces a la comunidad que las practica. Y en el fondo por antiguas que sean, todas las tradiciones tienen un inicio.
A la Salamandrita pequeña le hizo gracia saber que yo inicié una tradición, de muy corto alcance, ya que sólo la practico yo, pero tradición al fin y al cabo.

Desde hace años para mí, la inauguración de la temporada de helados es el Domingo de Ramos. Con más precisión en el tiempo que pasaba desde que salía en Cádiz la primera procesión hasta la siguiente. Ese rato lo aprovechaba para ir a una heladería a comprar el primer helado. Con el tiempo, la edad y la nostalgia, los Domingos de Ramos, en vez de estrenar, Salamandra va a por un helado.

Este año, estábamos en Cádiz y pudimos cumplir con la tradición tal y como se inició. Me hizo sentirme bien, viejo, y papá oír preguntar a la Salamandrita muchas veces “¿De verdad te comías un helado aquí?”

Después, procesiones, cansancio, autobuses, abuelos…

El cuadro es “Caverna de helado” de Will Cotton.

Encuestas

…Y como no hay pasta, la encuesta a los usuarios que se contrataba externamente (por un pastón demencial) la hacemos nosotros. Y no las hacemos demasiado bien. Teóricamente un buen encuestador no introduce sesgos, no interpreta, repite siempre las respuestas posibles…

Pero eso da lugar a que las encuestas sean muy largas, la gente se canse y necesitamos hacer un montón muy grande de ellas. Y el teléfono suena mal (muy poco volumen) y la gente llora, y cuenta su vida y da la sensación de que no terminamos nunca.

Así que para ahorrarle un dineral al erario público, los encuestadores interpretan las respuestas, no repiten demasiado y consuelan un poco a la gente cuando lloran. Y no sé si van a gustar los resultados, si van a llamar para comprobar o si en otros centros van a inventarse las respuestas. Pero sí sé que la gente a la que encuestamos por lo menos no se está sintiendo mal.

Y aunque yo no hago encuestas porque no disponemos de dos teléfonos, llevo toda la mañana escuchando a mi compañera de trabajo repetir una y otra vez las mismas frases. Y creo que me va a doler la cabeza, pero no es comparable al dolor de cabeza que debe tener ella.

Pensando

… La gente dice: “Debes tener una gran imaginación”, pero gran parte de Mundodisco funciona por una cuidadosa falta de ella. El enfoque es literalmente infantil. Los adultos se quedan en la incredulidad, los niños hacen preguntas y requieren respuestas. Si la muerte monta un caballo blanco, ¿dónde vive? ¿va al baño? (una cuestión de perenne interés).

Terry Pratchett “El arte de Mundodisco”

Empecé a leer la serie de Mundodisco, despacio. Un día tropecé por la red con el libro de la cita y se me quedó en la cabeza.

Es curioso como hay cosas que no cuestan nada, pero que se hacen muy cuesta arriba. Por ejemplo no me cuesta mucho recoger a las Salamandritas del cole pero se me hace trabajoso entrar en el colegio, llegar al patio y recogerlas.

Posiblemente influenciado por lo de la muerte pensaba ayer como resolverían lo de los niños en diferentes películas.

Voldemort mandaría a Nagini a recoger a las niñas y esperaría al lado de la escoba.

Darth Vader mandaría una lanzadera lambda con un destacamento.

El emperador Palpatine usaría el sistema de comunicaciones para decirle a la cuidadora que le llevase a las niñas.

En Star Trek se teletransportarían.

2001: Hal, prepara una cápsula para EVA, abre la puerta de las cápsulas y envía la cápsula a buscar a las Salamandritas…

Después me bajo del coche, cruzo la puerta del cole, bajo las escaleras, cruzo el pasillo, llego al patio, saludo a la cuidadora y me llevo a las niñas.

Cosas raras

Días raros. Pasé el día de fiesta preparando documentación del trabajo para la Sra. Salamandra, jugando a Oolite (no recomendado para nostálgicos del famoso juego Elite que se enganchen con facilidad) y ayudando a hacer deberes.

Hoy me encuentro con los filtros del proxy cambiados. No veo los gravatares y no puedo insertar imágenes. De cuando en cuando pasan estas cosas, en principio no se pueden ver cosas de adultos, artes, viajes, juegos… Y hoy gravatar es “Arte”.

Así que cualquier día me clasifican el blog como adultos o lo que sea y no voy a poder acceder. Por eso hoy estoy probando a publicar desde el correo, a ver cómo sale.

Y me temo que el blog se va a terminar gestionando por e-mail, aunque ello implique que el formato de las entradas va a ser un poco cutre.

Por otro lado y conociéndome, basta que me compliquen publicar para que lo haga más.