La Sra. Salamandra se encargó de poner la decoración navideña. Aprovechamos que por fin tenemos muebles en el salón para organizar en casa la comida de Navidad. Después de discutir durante días el plato principal (los entrantes no se discuten, se añaden) convencí a todo el mundo (bueno a mi mujer y a mi suegra) que íbamos a asar una pularda.
Lo de la pularda se me ocurrió de paseo por el supermercado cuando vi una. Compramos el bicho (un pollo hembra de 3kg) digo lo de pollo porque para que mi suegro y las niñas lo comieran tenía que ser pollo, digo lo de hembra por buena educación. Se compró varios días antes de Navidad, la congelamos para no envenenar a nadie y me dediqué a buscar recetas. Casi todas con relleno, pasas (que no me gustan) castañas, piñones, foie… Y con once para comer y cada uno con una opinión opté por asarla sin rellenar a “la poule”, fajada con tiras de tocino ibérico con zanahorias y cebollas moradas para hacer la salsa. Estuvo asándose cosa de tres horas, al final le añadí unos champiñones enteros y en la última hora asé unas patatas. Quitar el bridado, poner en la fuente, batir las cebollas y las zanahorias y para la mesa. La trinché sin apretar, la carne se separaba sola. no hubo comentarios, sólo platos limpios.
Tarde-noche del 29 de diciembre, despejado, saco el telescopio para que se enfríe, visto a las niñas como si fuéramos al Everest y cogemos el atlas lunar y el triatlas. Estuvimos mirando la zona de Rabbi Levi. Luego nos pusimos con algo de cielo profundo y nos fuimos a los cúmulos del Aúriga, M36 y M37. Las niñas describen los cúmulos de forma curiosa. La mayor asegura que M37 tiene forma de pájaro. Terminamos a tiempo para cenar. Para sorpresa de las niñas escribo en una libreta un acta de la observación y las dejo firmar.
Entre medias google empieza a penalizar las búsquedas con enlaces, en ese momento me acuerdo de Anarkasis y de su cruzada. Me propongo hacerle caso, de hecho en este post no hay links a la Wikipedia, porque me temo que va a ser lo siguiente.
Pasan los reyes, quitamos, embalamos y guardamos la decoración navideña.
Ya estoy de vuelta después de no haberme ido.
La foto es de una pularda que anda por la red.