Como pollos sin cabeza

Leyenda de colores

Negro: lo que ocurre.

Rojo: lo que pienso en tiempo real.

Viene hoy una de las nuevas jefas (de nueva nada, como mucho reciclada, de jefa tampoco, como mucho jefecilla). Me pregunta si me han dado unos documentos para que prepare unas instrucciones (me pregunto si se ha terminado de volver tonta). La instrucción en cuestión está preparada desde última hora del jueves y enviada a ella, al jefe y a otra subdirectora que también tenemos (también reciclada). Miro el correo, tengo acuse de recibo de ella (ves como está cada vez más tonta) y del jefe, se lo digo y pone cara de incrédula. Me pregunta qué estoy haciendo, me pregunta si he hecho “un tipo de documento” (me pregunto porque está esta mujer al mando de algo) Le contesto que estoy trabajando, le pregunto para qué quiere “ese documento”. La linea de despachos tiene puertas de comunicación interior, como algunas habitaciones de hotel. Cuando creo que va a contestar la pregunta se mete en el despacho de al lado que está vacío y deja pasar unos incómodos segundos (¡A dónde te crees que vas! Ésta además de perder el intelecto está perdiendo la educación.) y vuelve a la carga con los papeles. (Hay que buscar una salida o voy a terminar preparando documentos de esos para todo lo que se les ocurra) Voy a buscar algunos ejemplos y te preparo un esquema simplificado (porque como te estás volviendo tonta no puede ser complicado) …

Y en eso estoy, decidiendo qué esquema seguimos, teniendo en cuenta que la jefa no es capaz de definir qué es lo que está buscando ni para qué lo quiere y que seguro que mañana no lo recuerda, pero que dentro de tres días a lo mejor sí.

Así que los veo como al pollo de la foto, que tiene hasta su página web contando su historia.

Acutalizo a las 14:30. Entra de nuevo la misma de antes a preguntarme por algo del mes pasado (eso estaba ya resuelto y se te informó de ello) cuando le digo que la cosa está resuelta me larga que tiene más de 80 correos sin leer (pues vamos bien con la sociedad de la información) y que le haga un resumen (¿de los correos sin leer o de lo que hablábamos?) y con esas se ha ido.

El gordo, las descargas y los telediarios

Y cerraron la página, y detuvieron al tío que estaba más bien gordo y lo pusieron en los telediarios. Y se dedicó todo el mundo a decir lo malo que era el tío, porque estaba gordo, porque tenía dinero y se lo gastaba. Muy malo, malísimo. Había creado una página para almacenar archivos, cobraba por ello y ganaba dinero. Y se lo gastaba en armas, coches, fiestas con fulanas y fuegos artificiales.

¿Y qué? Las herramientas son neutras, estoy esperando a que metan en la cárcel a alguien de Colt, o Smith & Wesson o cuchillos Arcos por asesinato, homicidio o lo que caiga por suministrar una herramienta.

Y si al gordo le gustan los coches, las armas y las fulanas, seguro que en nuestro país hay gente que las ha liado más gordas (políticos, constructoras, bancos…) a los que les gustan los coches, las drogas, las fulanas (otra vez), los toros, el futbol o vayan ustedes a saber.

Y es que lo de las campañas para enseñar lo malo que es alguien y justificar que lo metan en la cárcel me fastidian. Y me fastidia que criminalicen la red cuando es una herramienta y por tanto neutra.

Observación

Curiosamente hasta la fecha las salidas al campo a observar han sido pocas. Con el etx 70 era cómodo, pero no disponía de la logística para estar cómodo. Luego disponiendo de terraza en la buhardilla es mucho más fácil sacar un rato el telescopio que salir al campo.

Además la logística de la salida es moderadamente compleja, no se debe salir solo, de hecho la Sra. Salamandra no me dejaría y encontrar gente con horarios compatibles para salir…

Eso sí, la diferencia de cielo es tremenda. Así que cuando la Sra. Salamandra me dijo que por qué no salía una noche con unos conocidos que observan a un par de horas de casa aporveché la oportunidad.

La logística no fue muy complicada, una lista para no olvidar algo importante (el telescopio o algo así) mapas a escala 1:25000 para encontrar el sitio. Comida, cosas de estas para el frío…

Llegué antes de tiempo, llamé a los otros y por supuesto me había colocado donde no era, llegamos al punto de observación casi sin luz. Monté en 10 minutos y colimé el telescopio, es increible como estaba de desviado después del viaje en coche. Los compañeros que traían otro dobson estaban ya listos. Faltaban por llegar otros dos, que montaron a oscuras uno un celestron c11 (casi una hora hasta que estuvo a punto) y otro un dobson “estilo Obsession” de 15 pulgadas.

Ahí empieza lo divertido, en mi terraza yo soy el rey del mambo, mi telescopio es el mejor y soy el que más sabe (estando solo es fácil). Allí mi telescopio era el más pequeño y desde luego yo era el que tenía menos experiencia. Demasiadas estrellas, acostumbrado al cielo asqueroso de donde vivo, ver el cielo en el campo y con una noche despejada hace que te pierdas, el estreno del telrad, los primeros objetosde cielo profundo me cuestan bastante, luego le pillo el aire a la cosa y va todo mejor. Lleno tres hojas con anotaciones de observación, miro por todos los telescopios, veo la nebulosa de la llama (la de la foto) con le 15” y filtro h-alfa y me dicen que en el C11 se ve la cabeza de caballo, pero no soy capaz de verla. Me entran ganas de gastar una cantidad astronómica de dinero en telescopios, oculares y otros trastos.

Cuando miro el reloj me siento como Cenicienta, llevo casi una hora de retraso respecto a lo que acordé con mi mujer, empiezo a recoger para tirar para casa. Me recojo a eso de las 2:00.

Hemos roto una barrera, sobre todo mental, a ver si esta gente no tarda mucho en salir otra vez.