Baño de Venus de Pierre Paul Prud’hon.
Madalenas musicales
Hace algunos días el Sr. Mosquetero anunciaba que haría un post sobre madalenas (y no recuerdo si fue en un comentario o en un post). Al final resultaron madalenas saladas, alargadas y con pan.
Hace otros días iba yo en el coche a recoger a las Salamandritas. A veces pongo la radio, pero cuando me aburro de oír que estamos en crisis pongo un CD. A la más pequeña de las Salamandritas le gusta la música comercial. A la mayor le gusta menos, y yo voy a mi bola. Aprovechando que en el viaje de ida no hay niñas y no hay discusiones pongo OMD empieza a sonar Joan of Arc y entro en modo madalena. Noto la humedad de mi tierra natal, hace frío es navidad y tengo puesta una bata. La música suena en un cassette que también se utilizaba para cargar juegos en un spectrum. Es agradable tener catorce años y estar de vacaciones.
25 metros de madalena musical, inmediatamente después viene un arco con radar (reducir a 40) y curva suave a la izquierda, cambiar de carril a la derecha antes de la incorporación.
Ya de vuelta las niñas no paran de hablar, en casa consciente del efecto poner la música no desata la magia.
Coincidencias cósmicas, preparando el post encuentro que el nombre del disco lo sugirió Martha Ladly de Martha and the Muffins, en resumen, Marta y las Madalenas. Me río, justifico el texto y le doy a publicar.
La iniciación
Hemos tenido visita, lo que implica limpieza general, sacar mantas y edredones, pensar menús y elaborarlos, despedirse, limpieza general, poner las tres o cuatro lavadoras de atraso y otra más con sábanas, guardar mantas y edredones (más o menos).
Uno de los visitantes tiene interés por la astronomía. En otra visita no pudimos sacar el telescopio por problemas meteorológicos y en esta estaba con muchas ganas de ver el cielo. Además vive en un piso con no demasiado cielo a la vista y el poco que tiene con mucha contaminación lumínica.
El sábado por la mañana hicimos un minicurso de astronomía con el stellarium y por la noche una observación improvisada. Últimamente estoy muy ordenado y planifico y anoto las sesiones, en este caso para no ser un pesado lo hice “de memoria” además las señoras estaban muy preocupadas por el frío y no íbamos a estar más de una hora. Para controlar el tiempo no me vestí “de astrónomo”, de forma que el frío me obligase a parar.
Nebulosa de Orión, Pléyades, cúmulos del Áuriga, sigma orionis, Mizar… El neófito estaba muy contento, le interesa el tema y a cada cosa que ve le encuentra interés. Pero en esto como en todo hay especialidades, en este caso, este señor es de planetas. Cuando vio Júpiter se quedó sin palabras, las bandas, los satélites. Lo que hasta el momento era interés en un instante se convirtió en asombro absoluto. Hay que tener en cuenta que la noche no era muy buena y que no se podía subir demasiados aumentos. A mi en su momento me pasó lo mismo con M4 y sé desde entonces que lo que me gusta es el cielo profundo.
Y me recordó las primeras veces con telescopio, y con prismáticos y a ojo desnudo, mirar al cielo, hacerse preguntas e intentar contestarlas.
La imagen es un grabado del refractor de 36 pulgadas del observatorio Lick.
Día de Venus
Nacimiento de Venus de Jason Chan.
La cabeza de caballo
Impresionante la APOD del día 12. Bajo la tercera estrella del cinturón de Orión, a la izquierda de la imagen se ven la nebulosa de la flama y la cabeza de caballo.
En mi expedición al campo me encuadraron la cabeza de caballo. Usando un Celestron C11 y no recuerdo qué ocular. El dueño del telescopio insistía que estaba allí. Yo no era capaz de verla. Sin embargo la Flama si la vi perfectamente en un dobson gigantesco de 15 pulgadas. Supongo que será cuestión de intentarlo con mi propio telescopio e ir cambiando los aumentos hasta que la “cace”. Ya sé que en visual no se ve ni por asomo como en las fotos, pero la próxima vez le voy a dedicar un rato.
Disfruten de la foto en grande.
Cosas variadas
Fin de semana de mantenimiento, descongelar tuberías, “abrigar” tuberías para que no se vuelvan a congelar.
Fin de semana de cocineo, además de preprocesar tanta comida como fuera posible para “llegar y calentar” decidí hacer brioches para el domingo. Salieron bien, un poquito salados, pero teniendo en cuenta que la repostería se me da regular, ver como crecían dentro de los moldes de madalenas resultó muy reconfortante, casi tanto como comerlos después.
Semana medio complicada, lunes de que me espere que tienen que hablar conmigo para después no hablar, preguntas, trabajo y notas, muchas notas. Como no me fío de las criaturitas que tengo por jefes, voy anotando todo lo que hago, lo que digo y registrando lo que envío. Se me está poniendo cara de paranoico.
Amenaza visita familiar, los minutos pares me apetece, los impares no. Ya tenemos previsión de nueva salida astronómica, por supuesto la previsión meteorológica es mala. Pero ya veremos.
A ratos leo “The Golden Bough”, es un libro curioso, y para uno que ha jugado a “La llamada de Cthulhu” no deja de tener un interés especial leer uno de los libros que salían en las partidas de rol. Aunque si no recuerdo mal en el juego (y en la realidad) no contiene hechizos.
Y como no se me ocurría una imagen que ilustrase este desastre me he decidido por “Cleopatra” de Rolf Armstrong.
Día de Venus
Venus on the half shell de Alberto Vargas.
Ahora el blog tiene una Varga girl como un B17 cualquiera.